El crimen de Leonardo Navarrete, de 30 años, es el reflejo de la violencia irracional con la que conviven a diario algunos barrios de la ciudad, donde la delincuencia se ha enquistado.

El joven fue baleado el lunes 19 de septiembre de 2016, se cree que por error, ya que los disparos irían dirigidos a un hombre con el que circulaba en motocicleta.

“Pepo” Navarrete recibió tres disparos y falleció tras sufrir un shock hipovolémico cuando era sometido a una cirugía en el Hospital Municipal Ferreyra, donde en principio los facultativos lograron estabilizar su cuadro de salud, pero horas después la situación se complicó y dejó de existir.

Según fuentes de la Fiscalía y la oficina de Delitos Complejos, la víctima de la agresión recibió entre tres y cuatro disparos de arma de fuego de diferentes calibres, pero una bala de una pistola nueve milímetros fue la que generó las lesiones gravísimas en su cuerpo.

El hecho se produjo en la zona de avenida 98 y calle 65, donde Navarrete se movilizaba en una moto junto a otro hombre, luego identificado como Jonatan Pinnavaría.

Se cree que ambos fueron interceptados por un automóvil Volkswagen Bora, de color gris oscuro. Del auto descendieron tres personas con armas de fuego en sus manos y comenzaron a disparar contra el rodado menor.

Navarrete fue alcanzado por dos disparos en la espalda, uno en un glúteo y otro en uno de sus brazos.

De inmediato, el joven que manejaba la moto trasladó hasta el nosocomio local a Navarrete y lo entregó a los profesionales de la salud y se retiró del centro asistencial antes que llegara el personal policial, que fue alertado del violento incidente por vecinos de la avenida 98.

Poco después se ordenó la detención de un individuo identificado como Diego González, quien permaneció prófugo hasta principios de noviembre, cuando se entregó a la Policía.

Tras la detención, González dio su propia versión de los hechos. Dijo que una motocicleta apareció desde el interior del barrio Fonavi por calle 65 cuando él transitaba por la avenida 98.

Luego de circular entre 50 y 60 metros, el rodado tomó en sentido contrario y uno de los individuos comenzó a ejecutar balazos contra el auto en el que viajaban Diego González y otras personas.

González aseguró que tras los tiros, descendió del auto y disparó “al voleo”, dando a entender que actuó en defensa propia.///

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