Nueva temporada, nuevas expectativas por Miguel Abalsamo

En la Argentina el turismo
significa un aporte del
7,8 % del PBI (Produc- to Bruto Interno), se
presenta como el ingreso
rápido, un generador

permanente de inversio-
nes, empleos, revitali-
zador económico, notándose claramente en

cualquier lugar del mundo y, en comuni-
dades como la nuestra con temporadas de

verano que suele ser acotadas generalmente.
No se puede aseverar, tras los últimos
informes del avance arrollador del Covid
con certeza matemática como pueden ser
estos meses de verano, hasta hace unos
días se veían muy prometedores en cuanto a
concurrencia de público hacia estas arenas.

Sin embargo, sin caer en el falso y desme-
surado pesimismo todos los sectores ligados

a la actividad en la costa están en alerta
amarilla.
Las estadísticas serias marcan que los
lugares más visitados serán Bariloche, el

norte del país y la costa atlántica, compren-
diendo turismo preferencial en Pinamar, Ca-
riló, Mar del Plata, teniendo Necochea una

marcada diferencia en calidad de servicios.
La grave situación económica
Un hecho para tener en cuenta es la
imposibilidad para una gran franja de ar- gentinos de clase media impedidos de poder
veranear fuera del país ante la descontrolada
inflación que conlleva a la depreciación
de nuestra moneda haciendo que el papel
naranja equivalga a 5 dólares. Esta paradó- jica situación repercute favorablemente en
el turismo interno, sumando atractivos de
los muchos que tiene la Argentina, algunos
todavía inexplotados.

La temporada ha comenzado y Neco-
chea no puede dejar huecos en la atención

del turista. Hasta la semana anterior, en
vísperas de Navidad, visitantes que llegaban
en horas de la madrugada en unos de los
últimos micros de la jornada, se encontraron
sin taxis en la terminal.

Sumado al estado que presenta el edifi-
cio postal de la decadencia. Sin atención en

algunas agencias de remises que a veces no
responden los llamados en ciertas horas de
la noche, conclusión: esto no puede suceder,
no sólo en temporada turística donde todo
queda más acentuado, sino en ningún
momento del año; familias con equipajes
tienen que caminar varias cuadras hacia el
centro para ver si pueden conseguir algún
taxi que pase circunstancialmente, agravado
por la peligrosidad que brinda gratuitamente
la noche.
Aprovechar lo nuestro
como una oportunidad
La mochila del Covid acechando es algo
que sigue y que no se puede disimular ni es-
“No hay mejor mérito
que saber aprovechar
todas las oportunidades”
Pindaro.

conder tampoco, ni crear un pánico que pa-
ralice. Cuidar al turista significa allanarles

todos los caminos de seguridad y protección
al respecto, después de dos años de estar
conviviendo con la pandemia. Una ventaja

que ofrece nuestra costa, la extensión mag-
nífica de sus playas de varios kilómetros lo

cual permite evitar el hacinamiento.
Se debe tener cuidados protocolares
emanados de la autoridad de salud, con la
máxima prudencia sin incomodar al turista;
tomar la temperatura en hoteles, pedir el
pase sanitario, tratar de controlar ingre- sos a la ciudad, todo con bajo perfil, sin
exageraciones pero con las precauciones
del caso.
Nuestras playas son especiales para esta
coyuntura que estamos viviendo donde la
gente quiere salir del atrapamiento cotidiano
y esa asfixia diaria que suma el estado de
pandemia. Este año no se abonará la bajada
de vehículos a la arena, sin embargo habrá
que tener controles de bajadas y subidas
para evitar cualquier accidente y que nadie
se indiscipline a la hora de cumplir con las

obligaciones de los lugares a ocupar evitan-
do el amontonamiento que instintivamente

busca el público a orillas del mar.
En los cuatro accesos a Necochea faltan
carteles indicativos y el estacionamiento
medido en la zona de la Villa solo cumple
con un fin recaudatorio y molesta so- bremanera al visitante. No es la zona de
turismo el lugar apropiado para seguir con
esta costumbre que lleva ya algunos años.
Totalmente de acuerdo con que se aplique
en el centro comercial durante todo el año,
inclusive los sábados; nadie va a dejar de
hacer una compra por tener que pagar $ 25
la hora, cuando la permanencia por auto no

llega a ese tiempo. Sí los de los comercian-
tes que los quieren dejar en la puerta misma

de sus negocios. En el caso de la zona de
la Villa es absolutamente distinto donde
predominan las viviendas y escasa actividad

comercial.
Otra cuestión de suma importancia es la

seguridad para evitar los clásicos robos, ro-
turas de vidrios de automóviles, inseguridad

en la propia arena; no es simple estar con un
policía en cada lugar,sin embargo se debe
extremar la vigilancia en tal sentido. Un
robo por chico que sea aleja al turista y deja
un pésimo recuerdo de la ciudad elegida
para vacacionar.
En las últimas horas se ha decidido
posponer por razones conocidas la clásica
Fiesta de las Colectividades que se tenía
previsto para el 14,15 y 16 de enero, y
seguramente será un toque de atención para
la organización del 61 Festival de Espectá- culos para Niños que se llevará a cabo este
año en la plaza Dardo Rocha.

Así será convivir este verano, con liber-
tad y cuidados, con algunas programaciones

que no se llevarán a cabo y fundamental-
mente con vida al aire libre.

La faz hotelera y aquellos que alqui-
lan sus viviendas en verano notan que la

temporada comienza el 2 de enero para sus

actividades comerciales y aunque parez-
ca una perogrullada vale decirlo, porque

siempre la primera semana es como un
precalentamiento, ahora para esos 7 días se
tiene muchas reservas, lo mismo que en los
diversos campings.
La perla negra sigue siendo el edificio
del ex complejo casino, el balneario del ex
ACA y la falta de estructura de servicios
en la extensión del frente costero desde 2 y
Pinolandia camino al oeste, ya convertida
esa zona en el lugar preferido por miles de
turistas y necochenses.
Ordenar la noche, divertimento
y tranquilidad para todos
Existe una Ley de Nocturnidad en la
provincia de Buenos Aires estableciendo
hora de apertura de las 2 de la mañana y
cierre a las 5 para la diversión nocturna en

la costa atlántica que se pueden extender los

horarios naturalmente en los meses de ve-
rano; no sabemos qué puede pasar en pocos

días, siempre hay que estar preparados para
resolver inconvenientes con inteligencia y
raciocinio, esto hace a la actividad conocida

como boliches bailables y al sector gastro-
nómico en general; aquí se plantea un hecho

que se debe tener muy en cuenta el ordena-
miento dentro de los recintos y la peligrosi-
dad que conlleva el hecho de que no puedan

permanecer abiertos, por la restricción que
pueda imperar, tal vez, próximamente lo
cual dejaría deambulando en la noche a
una gran cantidad de jóvenes en diferentes
lugares, cerveza en mano, por eso se hace

estrictamente necesario estar con “las ante-
nas paradas” porque podrá ser

una temporada con variantes, lo cual
hace que se tenga otras cartas para jugar,
armonizando diversión y el control.

No estamos en situación normal, se pue-
den suscitar diferencias cuando se exija en

algunos lugares el denominado “pase sanita-
rio”, no habiendo una definición todavía por

parte de la provincia de Buenos Aires.
En el marco de incoherencias seguimos
observando ultimamente, marchas de los

movimientos sociales, del partido gobernan-
te, recitales, fútbol con canchas llenas, abra-
zos y besos efusivos, transitar con barbijo

o sin barbijo. En un país donde se cambian
las reglas de juego, en épocas de elecciones,
hace pocos días, el Covid parecía una histo- ria antigua, donde se modifican conductas
de la noche a la mañana.
Volvemos a ingresar en una nueva
temporada de marcadas expectativas por lo
que parece ser optimista por un lado y por
el otro con incertidumbres. Sea como sea,
transcurra como transcurra, de una cosa
debemos estar seguros, tengamos planes

diversos ante las contingencias que pue-
dan llegar, lo peor es la improvisación y la

anarquía.///

Sobre necochea